Los Juegos Paralímpicos de Invierno celebran su 50º aniversario en Milán Cortina, Italia, en un contexto marcado por la ambición china de consolidar su liderazgo en el deporte adaptado y la tensión geopolítica generada por la participación de Rusia y Bielorrusia. La ceremonia inaugural, prevista para el viernes, enfrenta un escenario complejo debido a las restricciones de viaje derivadas de la guerra en Oriente Medio, que han afectado a naciones como Irán, cuyo representante había planeado asistir. El evento, que se extenderá hasta el 15 de marzo, incluirá seis disciplinas y contará con más de 660 atletas, un número récord para los Juegos de Invierno. Estados Unidos enviará una delegación de 72 integrantes, liderada por Oksana Masters, la paralímpica más laureada de la nación, y Meg Gustafson, una esquiadora alpina de 16 años. China, por su parte, enviará 70 atletas, su mayor participación en el extranjero, buscando reforzar su posición como potencia dominante en el deporte paralímpico. La presencia de Rusia y Bielorrusia bajo su bandera y himno nacional representa un cambio significativo, ya que ambos países competirán por primera vez en más de una década en un evento de este alcance. Esta decisión ha generado protestas, especialmente de Ucrania, que anunció su boicot a la ceremonia inaugural, junto con siete otras naciones, incluida Alemania, que criticó la inclusión de atletas rusos y bielorrusos. El Comité Paralímpico Internacional otorgó plazas a estos deportistas, quienes ahora competirán sin la identidad de su país, un estatus que se mantuvo desde la invasión rusa a Ucrania en 2022. El escándalo del curling en silla de ruedas, donde dos piedras fueron robadas de la sede, refleja la tensión que rodea los Juegos.#china #milan_cortina #comite_paralimpico_internacional #oktana_masters #rusia