Expectativas de subidas de tipos en duda mientras se anticipa un debilitamiento de los PMI en Europa, Reino Unido, EE.UU. y Japón El conflicto en Irán continúa afectando los mercados de materias primas, aunque con diferencias en su impacto. Ronald Temple, estratega jefe de mercados de Lazard, señala que el escenario más probable es una desescalada gradual del estrecho de Ormuz, pero advierte que el efecto inflacionario de la guerra podría persistir meses después de que se resuelva el conflicto. Algunas materias primas tardarían en recuperar sus niveles previos al conflicto, lo que podría mantener presiones inflacionarias. Las expectativas sobre la política monetaria de los bancos centrales han cambiado bruscamente debido al conflicto. En Estados Unidos, tras la decisión del FOMC de mantener los tipos, los mercados han pasado de anticipar dos recortes de tipos para finales de año a no esperar cambios en la política monetaria. Temple considera que los recortes son innecesarios en un contexto de pleno empleo y elevada inflación, aunque sugiere que, una vez que el conflicto termine y los precios de la energía normalicen, el mercado volverá a descontar un recorte de 25 puntos básicos. En la eurozona, los mercados han ajustado sus expectativas hacia subidas de tipos de 75 puntos básicos para finales de año, algo que Temple califica como excesivamente agresivo. Cree que es poco probable que el Banco Central Europeo (BCE) suba los tipos en este escenario. En Reino Unido, el cambio en las expectativas ha sido aún más extremo: hace semanas se discutía si el Banco de Inglaterra (BoE) recortaría tipos dos o tres veces en 2026, pero ahora los mercados descontan subidas de unos 85 puntos básicos.#fomc #banco_central_europeo #bancos_centrales #banco_de_inglaterra #banco_de_japon

Berenberg anticipa mayor inflación en Europa debido a la guerra en Irán y evalúa si el Banco Central Europeo (BCE) deberá intervenir La guerra en Irán continúa afectando las proyecciones económicas globales, y los analistas de Berenberg han actualizado sus previsiones, anticipando una reducción del crecimiento y un aumento de la inflación en la eurozona. Holger Schmieding, economista jefe de la firma, señala que el precio del crudo Brent promediará 100 dólares en abril antes de caer gradualmente a 70 dólares en noviembre. Esta evolución, junto con la escalada del conflicto, ha llevado a una revisión de las expectativas de crecimiento para la eurozona, que se reduciría a un 0,8% este año, frente a una estimación previa de 1,3% antes de la guerra. En el Reino Unido, las proyecciones de crecimiento para 2026 han sido ajustadas de 0,9% a 0,6%, según Schmieding. Aunque la inflación media en la eurozona podría alcanzar el 2,7% este año, en lugar del 1,8% previsto antes del conflicto, el economista considera que esto no obligará necesariamente al BCE a subir los tipos de interés, dada la desaceleración del crecimiento. Sin embargo, advierte que un aumento sostenido del petróleo a 120 dólares por barril podría añadir 0,7 puntos porcentuales a la inflación de la zona y reducir 0,2 puntos porcentuales el PIB. El análisis también aborda la situación en Irán, donde Estados Unidos busca un cambio de régimen, pero Schmieding sugiere que esto requeriría un ataque terrestre, algo improbable con las operaciones aéreas actuales. Los líderes iraníes, según el economista, no son similares a figuras como Gorbachov o Yeltsin, y su respuesta a las protestas ha sido violenta, lo que dificulta una insurgencia efectiva.#iran #banco_central_europeo #eurozona #berenberg #holger_schmieding
Luis de Guindos, vicepresidente del BCE: "La falta de Presupuestos indica incapacidad para tomar medidas en un momento delicado como éste" El vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos, destacó que la ausencia de presupuestos aprobados en España refleja una limitada capacidad para actuar en momentos críticos, como el actual conflicto en Oriente Próximo. De Guindos subrayó que tener presupuestos definidos es "más importante" que nunca, ya que facilita la toma de decisiones para mitigar el impacto del shock energético. Además, recomendó que los gobiernos eviten medidas fiscales generales y prioricen apoyos específicos para grupos vulnerables. En cuanto al conflicto en Oriente Próximo, el BCE anticipa un impacto significativo en la economía de la Eurozona, tanto en crecimiento como en inflación. Los escenarios proyectados indican que el pico de precios energéticos podría ocurrir en el segundo trimestre de 2026, seguido de una caída gradual. Sin embargo, en casos más graves, la crisis podría extenderse hasta el tercer trimestre del mismo año o incluso más, manteniendo los precios en niveles elevados. Aunque no se prevé una recesión, de Guindos advirtió que los efectos de segunda ronda podrían afectar negativamente la economía si no se gestionan adecuadamente. El BCE no ha decidido aún si habrá subidas de tipos de interés en los próximos meses, pero mantuvo que su política monetaria se basará en datos clave como la evolución de la inflación, los precios de la energía y otros factores. De Guindos destacó la importancia de que los gobiernos y otros actores económicos actúen con prudencia, evitando medidas indiscriminadas que puedan generar efectos negativos.#luis_de_guindos #banco_central_europeo #espaa #oriente_prximo #eurozona
